Introducción

La liposucción, también conocida como lipoaspiración o lipoescultura, es una técnica quirúrgica que trata de eliminar los acúmulos de grasa localizados en una o varias zonas del cuerpo. Puede usarse con una finalidad puramente estética o puede asociarse a métodos reconstructivos. No se trata de ningún método de adelgazamiento, sino de una operación que remodela la silueta de su cuerpo.

Los mejores candidatos para una Liposucción son aquellas personas que, estando cercanas a su peso ideal, presentan acumulo de grasa en determinadas zonas. Estos acumulo generalmente distorsionan la silueta del cuerpo. Podremos eliminar grasa de las caderas, muslos, rodillas, tobillos, abdomen, brazos, etc. Un aspecto fundamental en esta operación es el estado en que se encuentre su piel. Si su piel tiene una buena elasticidad los resultados serán mucho mejores que si tiene una piel flácida.

 

Riesgos

La Liposucción está considerada como una intervención quirúrgica segura y con un índice muy bajo de complicaciones, siempre y cuando esté realizada con los medios adecuados y por personas cualificadas.

No obstante debe saber que no está exento de los riesgos inherentes a cualquier intervención quirúrgica y de complicaciones propias de este procedimiento. La infección de las heridas o el sangrado excesivo son complicaciones raras. Más infrecuente aún es la aparición de embolismos grasos o tromboembolismos, (es decir, la presencia de fragmentos de grasa o coágulos de sangre dentro del torrente sanguíneo), alteraciones del color de la piel o la alteración de la sensibilidad en las zonas tratadas. El resto de complicaciones, incluyendo las derivadas de la administración de anestésicos, son las comunes a la práctica de otras intervenciones quirúrgicas.

La aparición de moraduras o de inflamación en las zonas tratadas no deben considerarse como complicación. En, aproximadamente, un 20% de los casos es necesario retocar alguna zona pasados unos meses.

 

Cómo se realiza una liposucción

Una Liposucción puede realizarse con anestesia local, raquidea (parecida a la de los partos) o general. La elección dependerá fundamentalmente de la cantidad de zonas que vayamos a tratar y del volumen de grasa que vayamos a extraer. Una o dos zonas de las que vayamos a extraer un volumen reducido pueden tratarse con anestesia local. Opcionalmente podremos administrar algún tipo de sedación para que se encuentre más tranquila.
Una vez administrada la anestesia correspondiente se introduce la cánula a través de una herida que suele oscilar entre los cuatro a ocho milímetros. Estas heridas se colocan en lugares estratégicos y generalmente ocultos. Mediante cánulas de diferente grosor y longitud se va extrayendo la grasa de las zonas que vayamos a tratar. El volumen de grasa final dependerá de la elasticidad de su piel. Si su piel tiene gran flacidez, no será aconsejable extraer “toda” la grasa existente, ya que posteriormente se producirán irregularidades. Si su piel es elástica este problema no se presentará ya que se adaptará sin problemas a su nuevo contorno.

Una vez finalizada la intervención cada pequeña herida se cerrará con un punto y a continuación se le colocará una faja a su medida en función de las zonas que se hayan tratado. Si la liposucción se realizó con anestesia local podrá marcharse a su casa con las recomendaciones oportunas. Si se realizó con anestesia general o si los volúmenes extraídos superan los 5 – 6 litros deberá permanecer hospitalizada las horas necesarias hasta su total recuperación.

 

Después de la cirugía (post-operatorio)

Si su liposucción se realizo con anestesia general o epidural necesariamente tendrá que ingresar un día hasta que se restablezca por completo. Si se realizó con anestesia local, podrá marcharse a su casa al terminar la operación. Al finalizar la operación colocaremos una faja de compresión que deberá llevar continuamente durante las primeras 48 horas. En ese momento se podrá duchar con agua templada y luego se colocará una faja limpia. Deberá llevar la faja entre uno y dos meses.

 

El postoperatorio no suele ser doloroso. Las mayores molestias aparecen durante las primeras 24 a 48 horas, se parecen más a una sensación de “agujetas” y se calman con los analgésicos habituales. Independientemente del volumen extraído, la movilidad temprana iniciada nada más terminar la operación, acelera mucho la recuperación y reduce las molestias. Generalmente los pacientes reinician sus actividades normales a las 48 horas y sólo a partir del primer mes deberá reiniciar actividades o deportes de gran esfuerzo.

Durante la primera semana notará la inflamación lógica en las zonas tratadas que oculta el resultado definitivo. No debe preocuparse ya que desde la segunda hasta la cuarta o quinta semanas esta inflamación irá desapareciendo con la ayuda de masajes de drenaje linfático. Aunque Ud. podrá ver un resultado muy próximo al definitivo a los dos meses de la operación, en ocasiones la inflamación continúa desapareciendo gradual e inapreciablemente durante dos meses más.

 

Una vez retirados, los acumulo de grasa no volverán a aparecer ya que la grasa en las personas adultas es incapaz de reproducirse. Si por cualquier motivo Ud. ganara peso lo hará de forma armónica según su nueva figura. Si se mantiene en su peso los resultados serán permanentes.

¿Tiene alguna duda sobre la liposucción?

Consulte con el Doctor Carlos Colás, cirujano plástico en Pamplona mediante este formulario.