Introducción

El único método definitivo para conseguir un aumento del volumen mamario es mediante la implantación de unas prótesis mamarias.

El implante mamario puede colocarse detrás de la glándula misma y por delante del músculo pectoral, o bien por detrás de dicho músculo, dependiendo de cada caso concreto. La incisión de abordaje para implantar la prótesis se puede situar en el surco submamario, alrededor de la areola o por la axila, realizándose la operación bajo anestesia general.

La prótesis que se utiliza en casi todos los casos es la de membrana de silicona rugosa rellena de gel, que ha conseguido que disminuyese drásticamente la llamada retracción capsular (el pecho se notaba duro, esférico y a veces molesto) a porcentajes inferiores al 2 %. Otras posibles complicaciones locales, como hematomas, infección, intolerancia a las suturas, etc., requerirán el tratamiento adecuado, pero tienen una incidencia extremadamente baja.

 

Cuándo está indicado un aumento de pecho

El aumento de pecho puede mejorar su apariencia y su autoestima, pero no necesariamente cambiará la apreciación que los demás tengan de Vd. Antes de decidirse por esta cirugía piense cuidadosamente cuales son sus expectativas y discútalas con nosotros. Los mejores candidatos para un aumento de pecho son aquellas personas que buscan mejorar la silueta de su pecho o, sencillamente, aumentarlo de volumen. Tenga presente que este procedimiento no tiene porque proporcionarle mejores relaciones con los demás o una silueta “ perfecta “. Discuta sus expectativas con nosotros si quiere obtener un buen resultado.

 

Tipos de prótesis

Existen actualmente varios tipos básicos de prótesis de mama. Todas las prótesis están formadas por una “bolsa” hecha de Silicona (de superficie lisa o rugosa) y su contenido puede ser de dos tipos. Un tipo de prótesis esta rellena de un gel de Silicona cohesivo y el otro tipo contiene suero salino en su interior. En la actualidad son los dos únicos tipos cuyo uso está autorizado sin restricciones por parte del Ministerio de Sanidad. En cuanto a la forma existen dos tipos básicos. Las clásicas tienen forma redonda y las anatómicas tienen forma similar al pecho y proporcionan, en teoría, resultados estéticamente más perfectos en algunos pacientes. El último modelo en aparecer es la prótesis anatómica asimétrica, que mejoraría, aún más, los resultados de las prótesis anatómicas convencionales. Estos últimos son implantes rellenos de gel de silicona cohesivo que presentan formas diferentes para la mama derecha y para la izquierda. En nuestra práctica habitual empleamos uno u otro implante en función de las características de cada paciente y del resultado que desee conseguir.

 

Riesgos

La cirugía del aumento de pecho está considerada como un procedimiento seguro pero no exento de los riesgos inherentes a cualquier operación y de complicaciones propias de este procedimiento. Dentro de las complicaciones asociadas a esta operación, quizá la más frecuente, está lo que denominamos “contractura capsular”. Esto ocurre en un porcentaje muy bajo de pacientes (2% aproximadamente) y consiste en la contracción de la “cicatriz” que se forma alrededor de la prótesis. Si esta contracción es lo suficientemente intensa puede llegar a producir la deformación del pecho. La contractura es generalmente leve y muchas veces no requiere tratamiento; cuando es intensa o repetitiva puede obligar a la retirada de la prótesis. En ningún estudio se ha demostrado que las prótesis de mama produzcan cáncer o que retrasen su correcto diagnostico. Sí es necesario que sepa que cuando se someta a un control radiológico de la mama (mamografía) deberá informar al radiólogo que lo realice que Vd. lleva una prótesis ya que su realización puede estar dificultada o la imagen puede resultar alterada. Aconsejamos la realización de mamografía previa a la operación. Como en cualquier cirugía, en un aumento de pecho, pueden aparecer problemas derivados de un sangrado excesivo o de la infección de la prótesis.

Aunque no se deben considerar como complicaciones, algunas mujeres pueden notar alteraciones en la sensibilidad de los pezones o en otras zonas de los pechos. Estos síntomas suelen desaparecer en poco tiempo y muy raras veces son permanentes. No existe evidencia que indique que la presencia de una prótesis de mama afecte a la fertilidad a la lactancia o a las gestaciones. Tenga en cuenta que si tiene un embarazo después de operada, sus pechos pueden sufrir cambios de tamaño y silueta.

Las prótesis de pecho se rompen. Su durabilidad ha aumentado mucho con las prótesis de gel cohesivo. Vienen a durar unos 20 años. Cuando se rompen (generalmente asociado a un traumatismo) será necesaria una segunda intervención para retirarlos o sustituirlos. En la actualidad la alta cohesividad de los geles de silicona impiden su derramamiento en caso de rotura, lo que resulta una seguridad añadida fundamental.

 

Cómo se realiza un aumento mamario

El procedimiento suele realizarse bajo anestesia general, por lo que precisa ingreso hospitalario durante una noche. El método para introducir la prótesis dependerá de su anatomía, del tipo de prótesis y de nuestras recomendaciones. Las incisiones suelen realizarse en el pliegue que existe bajo el pecho, alrededor de la mitad inferior de la areola o en la axila. El cirujano creará un “bolsillo”, bien detrás del músculo pectoral, bien detrás de la fascia o envoltura que rodea al músculo, donde introducirá la prótesis. Se colocan tubos de drenaje para evitar la formación de hematomas. Estos drenajes se mantienen entre uno y tres días. Después de la operación deberá llevar un vendaje ligero y un sujetador.

 

El postoperatorio

Podrá sentirse fatigada y dolorida durante unos días. Estas molestias suelen responder a los analgésicos habituales. Podrá realizar una vida casi normal en unos 5 días. Es normal que los pechos puedan estar algo amoratados e hinchados después de la operación; la inflamación desaparece habitualmente en tres a cinco semanas. No es necesario retirar ningún tipo de sutura. Habitualmente podrá realizar un trabajo sedentario en unos cinco a siete días.

Probablemente notará que los pechos están sensibles al tacto durante unas dos a tres semanas, y es durante este tiempo cuando deberá evitar el contacto físico directo. Posteriormente, o cuando esa “sensibilidad” haya desaparecido, Vd. podrá tener un contacto físico habitual.

Aunque las cicatrices puedan estar enrojecidas durante unos meses finalmente se suavizan y toman un tono más normal. En raras ocasiones estas cicatrices pueden ser de carácter hipertrófico, en cuyo caso necesitaran tratamiento medico y/o quirúrgico.

En todo momento el Dr. Colás estará a su disposición para controlar que el postoperatorio es el adecuado.

Si está en edad de realizarse controles mamográficos rutinarios, estos podrán ser continuados después de la operación. No se olvide advertir al técnico que realice esta prueba sobre la presencia y localización de las prótesis.

¿Tiene alguna duda sobre la mamoplastia de aumento?

Consulte con el Doctor Carlos Colás, cirujano plástico en Pamplona mediante este formulario.