Introducción

La presencia de unos pechos caídos puede ser causa de preocupación y malestar en muchas mujeres. Factores como los embarazos, la lactancia materna, las variaciones de peso y la gravedad son habitualmente los causantes de que el pecho adquiera el aspecto de caído. Una elevación mamaria (Mastopexia) puede elevar y remodelar unos pechos caídos y, reducir el tamaño de las areolas. En ocasiones, si además de caídos han perdido volumen y firmeza, puede que sea necesario la introducción de una prótesis para mejorar esta circunstancia.

Una elevación de pecho (también conocida como Mastopexia) podrá mejorar su autoestima pero no necesariamente cambiará el trato que tenga por parte de los demás. Debido a que existen diferentes técnicas, para diferentes tipos de pechos lo mejor es que consulte con nosotros sus dudas y sus expectativas.

Los mejores resultados se obtienen en mujeres sanas, sin enfermedades importantes, psicológicamente estables, en las que existe una caída excesiva de la localización del pecho, acompañada o no por un volumen pequeño. Si su elevación va a ser complementada con un aumento simultaneo de volumen, se le dará toda la información pertinente sobre los aumentos de pecho. Si está pensando tener más embarazos probablemente sería aconsejable que retrasara la intervención hasta haberlos concluido. Una elevación de pecho no tiene por que interferir con la lactancia, pero debe saber que el resultado de la intervención se verá modificado por el propio embarazo.

 

Riesgos

La elevación de pecho es una intervención segura en manos de un Cirujano Plástico cualificado. Sin embargo, como en cualquier cirugía, existe un riesgo de complicaciones o una reacción anormal a la anestesia. Aunque el sangrado y la infección son raros en este tipo de intervenciones si ocurrieran podrían causar un ensanchamiento de las cicatrices. No se olvide comentarnos si es Vd. fumadora, si tiene alguna enfermedad significativa, o si toma alguna medicación habitualmente. Una elevación de pecho deja unas cicatrices permanentes que varían considerablemente con la técnica que se emplee y con el tipo de pechos que Vd. tenga. Los trastornos de la sensibilidad en las areolas y pezones en la inmensa mayoría de los casos son transitorios. No se olvide que para conseguir un buen resultado deberá seguir nuestros consejos en todo momento.
Nosotros la explicaremos como se realiza la intervención quirúrgica, que limitaciones o riesgos pueden existir en su caso y cual será la localización aproximada de las cicatrices.

 

Cómo se realiza una elevación mamaria

Antes de la intervención Vd. deberá consultarnos todas sus dudas, sus inquietudes y ser franca a la hora de exponer cuales son sus expectativas en cuanto al tamaño y situación. Se realizará un examen de sus pechos y se le indicará que técnica se empleará en su caso y en que localización aproximada quedarán las cicatrices. Puede que le sea solicitado un estudio radiográfico del pecho (Mamografía).

La intervención se lleva a cabo bajo anestesia general. Suele durar de dos a tres horas y media y la técnica más habitual suele dejar una cicatriz alrededor de la areola y otra vertical hasta el surco mamario. Una vez establecida la nueva posición de la areola y pezón y estimada la cantidad de piel sobrante se elimina esta y se contornea el pecho. Los puntos quedarán alrededor de la areola y en una línea vertical desde esta al pliegue que hay debajo del pecho.

En algunos casos, particularmente cuando la elevación va a ser pequeña, el pecho está poco caído o se va a aumentar el volumen, las cicatrices son más pequeñas quedando en algunos casos localizadas únicamente alrededor de la areola.

 

El postoperatorio

Por lo general después de la intervención Vd. deberá estar ingresada durante 24 horas, con vendajes y drenajes, tras las cuales podrá abandonar la clínica. Es posible que se sienta fatigada y dolorida durante unos días Estas molestias suelen responder a los analgésicos habituales. Si estas molestias no son severas podrá realizar una vida casi normal en unos 3 a 4 días. Es normal que los pechos puedan estar algo amoratados e hinchados después de la operación; la inflamación desaparece habitualmente en tres a cinco semanas. Los puntos que cierran las heridas se retiraran en diez días aproximadamente. Deberá llevar un sujetador apropiado casi todo el día hasta que nosotros le indiquemos lo contrario.

Probablemente notará una leve falta de sensibilidad durante unas tres a seis semanas, esto se debe a la inflamación y en muy raras ocasiones puede durar mucho tiempo. Aunque las cicatrices puedan estar enrojecidas durante unos meses finalmente se suavizan y toman un tono más normal. En raras ocasiones estas cicatrices pueden ser de carácter hipertrófico o queloideo, en cuyo caso necesitaran tratamiento medico y/o quirúrgico.
A pesar de que puede que se sienta bien, no debería regresar al trabajo hasta la siguiente semana o hacer ejercicios bruscos durante un mes. No se olvide que en todo momento estaremos a su disposición para controlar que el postoperatorio es el adecuado. Existirán instrucciones particulares si su mastopexia se ha complementado con el aumento del pecho mediante prótesis.

Los controles mamográficos apropiados para cada mujer según su edad pueden seguir realizándose.

 

Los resultados

Es importante recordar que tras una mastopexia las cicatrices son importantes y permanentes, aunque el Dr. Colás hará lo posible por que se noten lo menos posible. Con el tiempo, las cicatrices irán notándose menos. Los efectos de la mastopexia, aunque duraderos, no son permanentes, dependiendo de factores como nuevos embarazos, variaciones de peso y edad. Si se ha colocado una prótesis el efecto será más duradero.
Si sus expectativas son realistas usted estará muy satisfecha con el resultado de la mastopexia.

¿Tiene alguna duda sobre la mastoplexia?

Consulte con el Doctor Carlos Colás, cirujano plástico en Pamplona mediante este formulario.