Introducción

La otoplastia se realiza para corregir las orejas prominentes o “en soplillo”. Colocándolas más pegadas a la cabeza. Se puede realizar en niños a partir de los 6 años, dado que las orejas han alcanzado prácticamente el tamaño y desarrollo que tendrán en la vida adulta La otoplastia también se puede realizar en adultos.

Riesgos

Las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Sin embargo, como en cualquier otra intervención, existen riesgos propios de una cirugía y complicaciones propias de este procedimiento. Un pequeño porcentaje de pacientes pueden desarrollar un hematoma, que se disuelva espontáneamente o que precise drenaje. Ocasionalmente, puede producirse una infección del cartílago que aumente el tejido cicatrizal de la oreja; su tratamiento consiste en la administración de antibióticos; en raras ocasiones puede ser necesario el drenaje quirúrgico.

La cirugía

Si el niño es pequeño, se realizar á la intervención bajo anestesia general. Para niños mayores y adultos, se empleará anestesia local asociada o no a sedación, de manera que esté despierto durante la cirugía, pero relajado.

Una otoplastia suele durar unas 2 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo. La técnica empleada dependerá del problema concreto La incisión se suele realizar por detrás de la oreja, dejando por tanto una cicatriz prácticamente invisible. A veces es necesario realizar una cicatriz en la cara anterior de la oreja que se disimula con los pliegues naturales de la misma.

A partir de esta incisión el cirujano remodela el cartílago de la oreja haciendo que se pliegue en los sitios adecuados, reduce la profundidad de la concha y reseca piel sobrante, si lo cree necesario. A pesar de su aparente sencillez es una intervención que requiere delicadeza y minuciosidad para no crear pliegues y aristas anómalos. La mayoría de las veces, aunque solo una oreja parezca anormal, se intervienen las dos para conseguir una mejor simetría.

La vuelta a la normalidad

La mayoría de los pacientes, niños y adultos, se encuentran bien a las pocas horas de la cirugía, aunque puede ser recomendable permanecer una noche en la clínica hasta que desaparezcan los efectos de la anestesia general. Se coloca un vendaje alrededor de la cabeza nada más finalizar la cirugía. Las orejas pueden doler un poco los primeros días, pero se alivia fácilmente con medicación. A los 3 – 4 días se cambia el vendaje por uno más ligero parecido a una cinta de pelo. Es importante seguir las instrucciones del Dr. Colás respecto al uso del vendaje, sobre todo por la noche. Debe evitarse durante el primer mes cualquier actividad en la que puedan doblarse las orejas.

La mayoría de los adultos vuelven al trabajo a los 6 días de la cirugía; los niños vuelven al colegio en unos 7 días, siempre y cuando tengan cuidado con las actividades físicas.

Los resultados

El resultado de la intervención es permanente y no se modifica con el transcurso de los años. Rara vez es necesario un retoque y las complicaciones ya sean cutáneas o del cartílago son excepcionales.

¿Tiene alguna duda sobre la otoplastia?

Consulte con el Doctor Carlos Colás, cirujano plástico en Pamplona mediante este formulario.